La Autoridad y la Legitimidad

En mi pasado viaje a República Dominicana, estaba dictando un programa de desarrollo de la cultura de la rigurosidad y un participante me abordó con una pregunta acerca de ¿cómo un jefe podía vivir la rigurosidad legítima desde su figura de autoridad? Esta pregunta me permitió mostrarle con una metáfora que me ha sido muy útil en mi desempeño profesional para explicar la importancia de la relación entre la autoridad y la legitimidad a la hora de movilizar a la gente.

Una de las definiciones de autoridad dice que: “es el prestigio ganado por una persona u organización gracias a su calidad o a la competencia de cierta materia”, y una de las definiciones de la legitimidad se refiere al “reconocimiento social” del discurso del saber como portador de un contenido verdadero.

Sin embargo, la metáfora que utilicé para explicar mi punto era una tanto más práctica que las complejas definiciones. La misma se asemeja a un sistema “LLAVE CERRADURA”, donde la autoridad es la llave y la legitimidad es la cerradura. Ambas funcionan muy bien cuando están juntas, pero no basta con tener solo la llave sin una cerradura a la cual accionar y no basta con una hermosa cerradura sin una llave que la accione.

Una persona con autoridad puede movilizar a la gente por coacción adscrita a su posición derivada del cargo, pero no podrá tener la lealtad de su gente si los mismos no le dan legitimidad. También es posible tener mucha legitimidad con un grupo sin que ésta esté acompañada de una autoridad que potencie el rango de acción de esa persona.

Es por eso que gracias a esta metáfora puedo reflexionar y entregar algunas consideraciones para potenciar el mecanismo de la “Llave–Cerradura” que acciona la autoridad legítima:

Debemos ganar la lealtad de nuestros colaboradores, pares y jefes, amarrando acuerdos sólidos y haciéndonos cargo de las consecuencias derivadas de los posibles incumplimientos emanados de nuestra responsabilidad.

Es necesario escuchar y observar todas aquellas cosas que motivan a nuestros colaboradores y jefes, no para complacerlos, sino para saber dónde están las raíces de posibles insatisfacciones y hacernos cargo de generar las conversaciones necesarias para ganar legitimidad con ellos.

Los atajos como el psico-terror y las excusas, nos separan de la legitimidad con la gente y nos dejan en una falsa sensación de autoridad que sólo se nos manifestará por parte de nuestros colaboradores cuando estemos presentes.

Una práctica conversacional adecuada con nuestros pares y jefes permite darnos el Feedback de situaciones que no nos son visibles para hacer las correcciones necesarias en nuestra gestión del día a día.

Entender que tenemos carencias, que podemos vivir y mostrarnos humanos, imperfectos y auténticos frente a los otros, potencia nuestra legitimación y nos da autoridad a la hora de interactuar con los demás.

Reconoce y valora genuinamente a los demás y eso se te devolverá exponencialmente aumentado tu mecanismo “Llave-cerradura”

Finalmente si tienes alguien con quien potenciar tu mecanismo “Llave-Cerradura” es el momento de cerrar las brechas que impiden accionar el mismo. ¡ADELANTE!

Déjame tu comentario y te aseguro que te lo responderé.

Cuéntame:¿Tienes una posición de autoridad? ¿Tu gente te legitima?

¿Haces esfuerzos por ascender gerencialmente y también en tu liderazgo e influencia? Si no es así, estás aumentando la brecha entre la llave y la cerradura.

¿Qué tienes mas a tu disposición ¿Llave o Cerradura? ¿En dónde tienes que poner más empeño?

Carlos Gaviria
Consultor de FORJA
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