El valor de la Responsabilidad

anillos

Desde principios de año, FORJA Consultores para responder las necesidades de varios clientes, ha realizado un investigación sobre de cómo se viven los valores dentro de las organizaciones. A partir de allí se han generado, conversaciones muy ricas que han trascendido nuestro ambiente de trabajo.

En una conversación con un amigo sobre este tema, él me pregunta:

-Si tuvieras que elegir un solo valor ¿cuál elegirías?

Yo respondí:

-La responsabilidad.

Reconozco que la respuesta la dí precipitada, la dí para salir al paso, sin embargo la pregunta me quedo bailando en la cabeza, cuestión que me llevó a investigar sobre ella.

Etimológicamente responsabilidad viene de “res sponsa”: el cuál es el anillo de compromiso que simboliza la obligación que une al esposo y la esposa a partir del momento del matrimonio. Por otro lado, conseguí que proviene del latín responsum, que es una forma latina del verbo responder, por eso decimos que responsabilidad es la habilidad de responder.

Jorge Yarcé en su libro “El poder de los valores” la define:

“…como la capacidad de responder a las expectativas que se crean a partir de determinados vínculos, sean familiares, laborales,  de amistad, sociales en general, o provenientes de una promesa hecha a sí mismo o a otros.”

Es decir, responsabilidad tiene que ver con el cumplimiento de expectativas que se generan en mí o en otros, incluso tiene que ver con aquellas que son tácitas, que son implícitas, que no son evidentes ni para mí ni para los otros, pero están presentes, son latentes.

Al darme cuenta de lo anterior, no he parado de cuestionar(me) que expectativas tácitas, implícitas y no evidentes tengo yo de mí, de los demás, de mi comunidad, de la sociedad donde hago vida, y que expectativas tienen todos ellos sobre mí. Tal pregunta me ha llevado a darme cuenta que la responsabilidad (como muchos de los valores) los vivo a cada segundo quiera o no, y que la forma como los vivo me trae consecuencias, sean de mi agrado o no.

Esta conclusión me ha abierto una ventana donde veo con mayor nitidez las relaciones que se generan a partir de mis interacciones conmigo, las relaciones con los demás y me ha llevado a plantearme con otra mirada mis obligaciones al cumplimiento de las expectativas.

_________________________________________________

Ser responsable es saber asumir las consecuencas de los propios actos

_________________________________________________

Con mucha humildad declaro que este ejercicio de cuestionamiento ha sido transformador para mí y ha tenido un impacto a corto plazo.

Por eso te invito a que te preguntes ¿qué expectativas tienes y generas contigo, con los demás y con tu comunidad?.

Nos vemos el próximo miércoles.

Pedro Martín Valera de la gente de FORJA Consultores.

Compártelo con otros o guárdalo

{ 6 comentarios… leer a continuación o añadir uno }

Déjanos tus comentarios

Previous post:

Next post: